Fluxus, atendemos peticiones
Artista: Philip Corner, colectivo Fluxus
Instrucciones: Un grupo de artistas están reunidos alrededor de un piano de cola en un escenario. En lugar de tocarlo de la manera esperada, se dedican a golpear el instrumento con martillos de considerable tamaño. El piano se va destruyendo gradualmente a medida que los impactos de las herramientas van en aumento. El sonido de la destrucción se va haciendo cada vez más pronunciado hasta llegar al éxtasis sonoro. Los restos resultantes de la destrucción serán repartidos posteriormente entre el público asistente.
"Piano Activity" de Philip Corner es una de las acciones más radicales y provocadoras del movimiento Fluxus, ya que reconfigura nuestra relación con la música, el objeto musical, y las instituciones culturales que lo sustentan. La pieza consiste en la destrucción física de un piano, un instrumento tradicionalmente asociado con la alta cultura, la disciplina artística y la perfección técnica. En lugar de tocar el piano de forma convencional, Corner y otros performers golpean, arañan y rompen sus cuerdas y estructura, hasta dejar el instrumento inutilizable.
Esta acción no es simplemente un ataque a un objeto musical, sino una intervención que tiene un profundo trasfondo político y conceptual. En el contexto de la Alemania de la posguerra y el surgimiento del movimiento Fluxus, "Piano Activity" simboliza una ruptura con las convenciones artísticas de la élite cultural europea, profundamente vinculada con el orden social que fue cómplice de las tragedias de la Segunda Guerra Mundial. El piano, como emblema de la tradición clásica occidental, es una metáfora del canon cultural que, para los artistas de Fluxus, debía ser desmantelado para abrir el camino a nuevas formas de expresión más democráticas, participativas y desprovistas de jerarquías.
El contexto político de la obra es fundamental para entender su significado. La década de 1960 fue una época de tensión global, con la Guerra Fría dividiendo al mundo en bloques ideológicos, y la creciente disidencia cultural que buscaba romper con las estructuras autoritarias y conservadoras. En este marco, el piano destruido en "Piano Activity" representa el colapso de un sistema cultural que, a los ojos de Fluxus, ya no tenía cabida en el nuevo orden social y artístico que estaba surgiendo. La pieza es un acto de resistencia contra la rigidez del arte "serio", proponiendo en su lugar una estética de lo efímero, lo caótico y lo destructivo como generadores de significado.
La acción también cuestiona la noción de autoría y virtuosismo en la música. Al destruir el piano, Corner rechaza la idea de que el valor artístico reside en la habilidad técnica del intérprete o en la pureza del sonido. La destrucción misma se convierte en un acto creativo, elevando lo que en otro contexto sería visto como vandalismo a una declaración artística. En lugar de centrarse en la perfección del sonido, la pieza celebra el ruido, el error y la disonancia, elementos tradicionalmente marginados en la práctica musical.
En cuanto a la intención de Corner, "Piano Activity" también puede verse como una meditación sobre la temporalidad y la obsolescencia. Los instrumentos musicales, diseñados para producir belleza a lo largo de los siglos, aquí se muestran como objetos temporales, frágiles, susceptibles de deterioro y destrucción. La acción no tiene la intención de crear una obra musical para la posteridad, sino de generar un momento de pura acción presente. Este énfasis en lo transitorio conecta la obra con las ideas zen que inspiraron a muchos artistas de Fluxus, incluido Corner, donde la impermanencia y el flujo constante de la realidad son temas centrales.
En resumen, "Piano Activity" es una obra que desafía las expectativas tradicionales de la música y el arte al destruir un símbolo clave de la alta cultura occidental. En su contexto político y cultural, la obra refleja un deseo de romper con los sistemas de poder establecidos y buscar nuevas formas de expresión. A través de la destrucción creativa, Corner convierte el piano en un medio para liberar al arte de sus constricciones elitistas, abriendo un espacio para el ruido, la disonancia, y lo efímero como herramientas válidas de creación artística.


Comentarios
Publicar un comentario